Ayer me fui a
ver el partido a casa de mi yerno, él es
culé, yo colchonero, pero fíjese usted que
la magia del juego se vino a romper cuando en el minuto 25' Diego Costa se ‘rompió'. No hubiera pasado nada si Diego se lesiona,
pero no, se ‘rompió’. Me quedé con el runrún metido en la cabeza, cómo se puede
usar así de mal el lenguaje en televisión, y es que toda España lo oyó. Me imaginaba a Diego hecho
pedazos, añicos y al médico del equipo
con pegamento ‘super glue’ componiéndolo en sus partes…
Siempre he oído
‘romper a llover’, ‘romper el silencio’, ‘romper la rutina’, ‘romper a hablar’…, pero que alguien se rompa,
como qué no, lo más ‘romperse la nariz’. En fin, la DRAE en la acepción 19 dice de
romper: «Cesar de pronto, naturalmente o
en virtud de un agente cualquiera, un impedimento físico». Yo me pregunto cesar
de pronto ¿qué? , un impedimento físico ¿para quién?, y única acepción que pudiera aplicarse en este
caso, pero no queda claro. De todas la
demás acepciones, de la 1 a la 22 ni una se aplica a la condición del hombre:
separar, quebrar, desbaratar, dividir, abrirse las flores…
Me parece es un cultismo ‘barato’,
una salida de madre, una extravagancia. A
ver cuando se dan cuenta de que ‘el lenguaje llano es magnífico’ y no cometen más la torpeza de llamar al balón, cuero.
Plásido Fernández Pla
